Los tímidos, observadores y escuchadores
también necesitamos desahogarnos a veces y que se nos escuche. Pero no. No somos
importantes en tu mundo. Para ti solo eres tu y nadie más. Tu solo con tus
mierdas y tus movidas.
Pero ¿y yo? ¿Yo qué? ¿No tengo sentimientos? ¿A caso
crees que no tengo ganas de hablar y que me escuches?, ¿Qué salgan las palabras
de mi boca y sean escuchadas y memorizadas? ¿Qué no tenga que decir las cosas
cien mil veces porque tu no te dignaste en escucharme la primera vez? ¿Qué no
quiero ser reconfortada por un abrazo tuyo cuando me escuchas? Quizás es lo que
demostramos, que solo servimos para escuchar y dar nuestros consejos, pero
también nos encanta que nos escuchen, porque también sufrimos y queremos
sentirnos escuchados. Asiqué por favor, si te das por aludida, por ser esa
persona que nunca escucha, o que nunca es escuchada alza la voz, y di basta.
Porque estás aquí y te mereces ser escuchada.
No hay comentarios:
Publicar un comentario