miércoles, 20 de febrero de 2013

Quizás...

Quizás no sea Pablo Neruda y te escriba “veinte poemas de amor y una canción desesperada”, ni tampoco sea Green Day y te cante “oh love”, lo que sí que sé, es quién soy y lo que te echo de menos.

Quizás mi nombre sea de origen latino, y por mis venas, sangre latina tenga, puede que sea una cebolla y miedo de abrirme tenga, y lo que sí que sé, es que he aprendido a llorar solo una vez al mes, sobre todo cuando hay frío.

Quizás nunca me gustaron las despedidas, y quien sabe el por qué no llevo reloj, lo que sí que se, es que nadie piensa en ti como lo hago yo, pero te da lo mismo.


lunes, 4 de febrero de 2013

Nos quedamos en el prólogo...

¿Y qué si no fue una saga completa de no se cuantos tomos? Nos quedamos en el prólogo, uno muy bonito con letra cursiva a tamaño 10. Quizás en tan pocas páginas no nos quedó espacio para todas las cosas que no nos dijimos, ni sabremos como acabó la discusión sobre el color de la tapicería del sofá, ni podremos seguir contando lunares que vayan apareciendo sobre la marcha... pero eso no lo hace menos especial. Y bueno, que sinceramente, ¿a quién coño le gustan los prólogos? nunca te enteras de que van hasta que no te acabas el libro, pero este puede ser una excepción. Un prologo que no pertenezca a ninguna historia, que no continue, que se quedé así, guardado en el recuerdo y con libre interpretación.