Verle todos los días en el colegio era algo insoportable…
Cuando le miraba pensaba en el verano, en ese día. Sentía que mi corazón tenía
ganar de hablarle, besarle, pero sabía que eso no podía ser.
Fueron pasando los días y siempre que nos veíamos nos saludábamos.
Me gustaría saber que pensaba él en todo momento.
Un día comenzó a llover a eso de 10 minutos antes del final
de las clases y yo no había traído paraguas. Cuando salimos, mis amigas se
fueron para casa, por el camino de siempre, y yo con ellas, hasta que llegamos
al lugar en donde nuestros caminos se separaban, y yo me iba mojando por el
camino a casa.
De repente, mientras iba caminando sonó la bocina de un
coche. Me gire para ver quién era. Él. Era él en su coche. Abrió la ventanilla,
y me acerque para saber el porqué me llamaba.
-
¿Quieres que te suba a tu casa, y así no te
mojas?- dijo.
-
No gracias no hace falta, si tampoco esta…- se
puso a llover más fuertemente de repente, parecía que el cielo quisiera que me
fuera con él en el coche- vale.
-
¿Donde vives?- pregunto.
-
Alado del metro de…, con que me dejes en la
rotonda vale.
-
Vale.
El trayecto no era más de un par de minutos pero se me hizo
eterno. No hablamos en ese pequeño trayecto, pero en cuanto paro para dejarme, comenzó
a hablar.
-
Mira se que lo nuestro es imposible, tu eres una
alumna y yo tu profesor y si se enteran de ello, tanto tus padres como mis
jefes, a mi me echan y a ti te expulsan, y ninguno queremos eso…
-
Si yo pienso lo mismo. Además que no tendríamos futuro,
y no creo que esté preparada para una relación ahora mismo…
-
Pero sé que lo que siento por ti es extraño y
demasiado fuerte, yo no sé si podre aguantar, ahora mismo ya me estoy
controlando para no besarte asique imagínate en clase,…
Que dios me ayude por lo que voy a hacer…
-
Pues déjate de controlar y bésame….
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